La degeneración macular relacionada a la edad
es una de las principales causas de ceguera. Afecta
normalmente a las personas mayores. Hay dos formas de la
enfermedad, Húmeda y Seca. La forma seca es menos severa y
puede conservarse una visión aceptable. En la forma húmeda
permite el crecimiento de vasos sanguíneos anormales debajo
del epitelio pigmentario de la retina. Estos vasos anormales
permiten fuga de líquido y proteínas que eventualmente forman
una cicatriz.
Un diagnóstico temprano, ayudado por exámenes
como la angiografía fluoresceínica nos ayuda a tratar la
enfermedad con las distintas modalidades modernas de
tratamiento, como láser y terapia fotodinámica y así mantener
una mejor visión