Es una opacidad del cristalino que afecta la visión. En su mayoría se relaciona con el proceso del envejecimiento. Puede ocurrir en uno o ambos ojos pero “NO se pasa de uno al otro”. El riesgo aumenta con la edad. Otros factores que aumentan el riesgo de presentar cataratas son:
- Algunas enfermedades como la diabetes
- El comportamiento personal (como el uso del alcohol, el cigarrillo)
- El medioambiente (exposición prolongada a la luz ultravioleta)
Los síntomas incluyen:
- Visión borrosa
- Colores desteñidos
- Alos alrededor de las luces
- Mala visión nocturna
- Visión doble en un ojo
- Cambios frecuentes de refracción
El tratamiento cuando la catarata afecta la visión es la cirugía. Básicamente hay dos técnicas quirúrgicas:
-
Cirugía Extracapsular, que consiste en hacer una incisión de más o menos 10 mm en el ojo, extraer el núcleo completo y succionar los restos. Se coloca un lente intraocular y se cierra la herida con suturas.
-
Faco Emulsificación, que es en la actualidad, la cirugía más avanzada tecnológicamente. Consiste en hacer una incisión pequeña autosellante de 2.6 mm y a través de esa incisión con una punta ultrasónica disolver el cristalino y aspirarlo. Posteriormente se coloca un lente intraocular plegable, lo que permite mantener la incisión pequeña y autosellante, es decir que no es necesario cerrarla con suturas. Obviamente esta técnica tiene muchas más ventajas, entre ellas una recuperación visual casi inmediata.
|